martes, 27 de marzo de 2012

Tribulaciones de Milonga inspirando a otros

Wow, de lo que una se entera hurgando en Internet... Hoy he encontrado este video, hecho por, si entendí bien, estudiantes de la Facultad de Arquitectura de Sao Paolo, inspirándose en textos de mi blog.

En efecto, todas las frases que aparecen en ese video son de mi autoría. A esta altura de las cosas es un milagro, así que cabe destacarlo: citan su fuente:

jueves, 8 de diciembre de 2011

Frases de la milonga #4

Una noche, una amiga de la milonga sacó a bailar en la tanda de folclore a un conocido suyo. Se ve que al señor lo ahogaban la modestia y la humildad, porque contestó:

"Prefiero no bailar, porque yo cuando bailo, me posesiono mucho y no quisiera llamar tanto la atención".

Lo voy a pensar para la próxima vez que busque una excusa para rechazar la invitación de alguien...

Machado Juárez

lunes, 5 de diciembre de 2011

Mi vida por un par de zapatos de tango

Nunca he sido adicta a los zapatos. Nunca me he identificado con el estereotipo de la mujer que se desvive por un par de zapatos. Nunca he entendido la histeria de Carrie Bradshaw por Manolo Blahnik. Es más, antes de ver Sex and the City, nunca había oído hablar de ese buen señor...

Hasta que empecé a bailar tango, y a mirar con más detenimiento los zapatos de tango. Al principio, como lo expliqué en otra entrada, me compré zapatos más próximos a aparatos ortopédicos que a stilettos...

Y un día, llegué a esto:


El negocio de Comme il Faut no es un local a la calle, está ubicado al fondo de una calle interna muy parisina en Recoleta, en el primer piso de un edificio. No hay escaparates, no hay precios: hay que explicar lo que una quiere, y recibe atención personalizada, a veces no muy sonriente (reina un tipo de esnobismo que mucho no va conmigo). Las extranjeras se llevan zapatos de a diez pares, sabiendo que afuera, se venden al doble del precio porteño (que es el más caro del mercado).

Tengo que admitir que son increiblemente hermosos. Una línea, unos colores, unas formas inigualables. La marca es considerada, en el extranjero, como la crème de la crème de los zapatos de tango, los rolls royce de los calzados milongueros, buscados con la misma histeria que Carrie Bradshaw sus Blahnik.

Los usé hasta hacerlos añicos... aunque finalmente, me di cuenta de que no eran tan cómodos como bellos. Primero, son muy duros. El pie se cansa mucho. Además, para mí en todo caso, el taco es demasiado alto, unos 10 cm (aunque reconozco que esto es completamente subjetivo: hay mujeres con empeines pronunciados y que no se bajan de los 11 o 12 cm). Exacerba la línea de la pierna, eso sí. Pero castiga mucho a los juanetes.

Pero los usé, y los usé, y los usé. Y llegó la hora de reemplazarlos. Busqué mucho. Y finalmente, encontré mi felicidad: Silvia Alanís.

Además de ser un personaje, esta mujer hace los zapatos más cómodos que me haya puesto. Livianos, flexibles pero sólidos, y sobre todo, muy, muy confortables. Tiene diseños muy lindos, y aunque no haya tantas opciones como en Comme il Faut, esta emprendedora artesanal no tiene nada que envidiarle.

Me compré el par más vendido, de una línea muy sobria, apuntando a algo que pudiera ponerme con todos mis vestidos:


Ponerse zapatos Alanís es casi-casi como calzarse zapatillas, de lo cómodos que son. El taco, de 7 cm, es ampliamente suficiente. Y el diseño me parece sobrio, elegante y depurado. Flexibilidad de la suela, solidez del taco... ¿qué más se puede pedir?

Alanis
Diagonal Norte 936
Bulnes 1849

jueves, 10 de noviembre de 2011

Lección de tango de dos mujeres

Foto encontrada en
 http://tangoreviews.com
Algunos machistas dicen que una mujer nunca podrá llevar como un varón en el tango. Que hace falta ser macho de verdad. Que a las mujeres de verdad les gusta ser llevadas para sentirse mujeres de verdad...

Algunos racistas también dicen que los extranjeros nunca podrán bailar tango como los argentinos. Que hace falta tener sangre argentina para sentir el tango.

 Bueno, pues aquí va una prueba de que todo eso son estereotipos sin fundamento. Y como dijo la persona que me enseñó ese video: ¡miren y aprendan de estas dos mujeres increíbles, Peninsula y Jinsuk!

lunes, 5 de septiembre de 2011

Los extranjeros arrasan en el Mundial de Baile 2011

Algunos están escandalizados. Otros consideran que es el justo reconocimiento a la labor de aquellos que se desloman para bailar lo mejor posible.

El hecho es que las tres parejas ganadoras del Mundial de Baile 2011 son... ¡extranjeras!

Y más aún: la pareja ganadora, procedente de Colombia, integrada por Diego Julián Benavidez Hernández y Natasha Agudelo Arboleda, también habían ganado, pocos días antes, en la categoría sacada de la galera de los organizadores del Campeonato de la Ciudad (ex campeonato metropolitano), Milongueros del Mundo.

Los subcampeones, John Erban y Clarissa Sánchez, son oriundos de Venezuela, y los que consiguieron el tercer puesto, Brian Nguyen y Yuliana Basmajyan, vienen de Estados Unidos.

Y esto no termina acá: los puestos número 4, 5, 6 y 7 también quedaron en manos de parejas extranjeras (una italiana, una japonesa, y dos más de Colombia). Recién en el puesto 8 aparece una pareja de argentinos. Los campeones de la Ciudad, Pedro Ochoa y Natalia Almada, consiguieron el puesto 13.

Nunca en la historia del Mundial había sucedido que el podio quedara enteramente en manos de extranjeros. Y fue justo este año, en que hubo una polémica luego de que se impidiera a los extranjeros presentarse en el Campeonato de la Ciudad, con el argumento de que una pareja extranjera no puede representar la Ciudad de Buenos Aires en el Mundial (dado que la pareja ganadora del Campeonato de la Ciudad va directamente a la final del Mundial de Baile).

¿Cómo se puede interpretar este resultado?

La primera explicación, es que los extranjeros se matan de trabajo todo el año para conseguir un buen nivel de baile, y lo consiguen. Pero ¿es esto suficiente para explicar que hayan literalmente arrasado en el Mundial y ganado los siete primeros puestos?

Otra explicación, es que el escándalo, incluso a nivel judicial, fue tal (recordemos que el Campeonato de la Ciudad estuvo a punto de ser anulado lisa y llanamente), que elegir solamente a extranjeros era una manera de compensar y de demostrar que no, los argentinos, o en todo caso los responsables de los festivales y campeonatos de tango de la Ciudad, no son xenófobos ni discriminatorios.

Es posible que si el reglamento del Campeonato de la Ciudad no hubiera incluido esa cláusula discriminatoria que impedía que los extranjeros se pudieran presentar (cláusula que no existía en las ediciones anteriores), el resultado del Mundial habría sido otro.

No lo digo por la pareja ganadora, ampliamente merecedora del primer puesto, pero ¿los seis puestos siguientes? Francamente, no lo sé. Es una pregunta que dejo abierta.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Viveza criolla

Hoy me enteré de algo muy divertido.

En la famosa categoría "para extranjeros" llamada "Milongueros del Mundo", y que se creó luego del revuelo por la prohibición hecha a los extranjeros, aunque fueran residentes en Buenos Aires, de presentarse en el campeonato metropolitano, se podían presentar parejas compuestas solamente por extranjeros, o parejas mixtas (argentinx/extranjerx).

Ya he dicho en otras entradas lo que pensaba de la medida discriminatoria de la prohibición, y del absurdo invento de la categoría "Milongueros del Mundo", que permitía ahora a cualquier extranjero, residente o vulgar turista de paso por Buenos Aires, presentarse.

Bien. La realidad es que la mayoría de los argentinos tiene doble nacionalidad, en general europea. Al ser casi todos descendientes de europeos, muchos sacaron el pasaporte español, italiano, polaco o griego para poder viajar o trabajar a Europa sin problema.

Y como la viveza criolla no tiene límites, a la categoría "Milongueros del Mundo", doy fe de que se presentaron, como extranjeros... ¡argentinos con doble pasaporte! Y de hecho, ¡muchísimos de los que se presentaron como argentinos en las categorías "generales" y que no pasaron a semifinales podían virtualmente volver a presentar en la categoría "extranjeros" con su pasaporte europeo!

O sea, se criticaba a los extranjeros por presentarse en un campeonato porteño, con el argumento de que ellos no pueden representar Buenos Aires, ¡pero a nadie le parece mal que un argentino se avive y use su pasaporte europeo para presentarse en la categoría de extranjeros!

La verdad que a los organizadores del certamen, les salió el tiro por la culata. Todo eso ¿por qué? Porque en el campeonato del 2010, unos extranjeros que no eran residentes legales aseguraron tener residencia pero no presentaron el DNI correspondiente, y los fiscalizadores les "creyeron" y los dejaron presentarse. Cuando se percataron de que no eran residentes, ellos ya habían llegado a la final y los tuvieron que "sacar" del concurso.

Claramente, la culpa fue de los fiscalizadores que no exigieron la presentación del DNI de residentes. Pero la respuesta fue: ahora no se presentan los extranjeros.

Resultado: no solamente el campeonato estuvo a punto de ser anulado por discriminatorio, sino que encima la categoría "Milongueros del Mundo" es usada por argentinos que aprovechan su doble nacionalidad... Y después critican la viveza de los extranjeros que quieren aprovechar la fama que da el Metropolitano...

Una joyita.

viernes, 5 de agosto de 2011

La lógica implacable de la segregación

Luego del escándalo provocado por la prohibición hecha a los extranjeros de presentarse al Campeonato de Baile de la Ciudad, y el recurso de amparo presentado por una pareja que no pudo participar por esa razón, hete aquí que el Gobierno organiza un campeonato "bis" dedicado exclusivamente a los candidatos extranjeros o a las parejas mixtas.

Se llama "Milongueros del Mundo" y es presentado por el Gobierno como un acto de generosidad hacia los extranjeros cuando es, en rigor, una simple reacción ante la anulación de la jueza Elena Liberatori por ser esa exclusión discriminatoria.

"Con la alegría de que el tango siga siendo un buen motivo para que ciudadanos de todo el mundo elijan nuestro suelo como destino [mmmh, me parece que aquí alguien se dio cuenta de que el turismo de tango aporta algunos millones a las arcas de la Ciudad de Buenos Aires], el Campeonato de Baile de la Ciudad incorpora una nueva categoría para extranjeros y parejas de nacionalidad mixta: Milongueros del Mundo en Buenos Aires", explica el Gobierno de Mauricio Macri.

El premio, como en la categoría "clásica", es de 18.000 pesos y la clasificación para la Semifinal del Mundial de Baile, que empieza el 22 de agosto.

La primera ronda clasificatoria fue el ayer jueves en La Viruta. La segunda será esta noche en El Parakultural (Salón Canning) y la tercera mañana en Sunderland. La final se hará el domingo 7 en el salón El Pial (donde se hace la Baldosa).

Para rematar, el Gobierno, en su flyer, nos recuerda que el tango ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Ajá.

O sea, cuando organizaron el campeonato este año, decretaron que de extranjeros, nada de nada, que ellos no representan la Ciudad y que mejor vuelvan para el Mundial y listo. Ahora resulta que el tango es "un buen motivo" para que los extranjeros vengan a participar, ya ni siquiera se exige que tengan un mínimo de residencia, o sea, cualquier turista que llegó hace quince días puede participar en un campeonato de la Ciudad.

Qué quieren que les diga, a mí me sigue pareciendo discriminatorio y absurdo. Sigo pensando que todos los residentes en Buenos Aires (y no los turistas de paso, como ahora es el caso) deberían poder presentarse en un campeonato de Buenos Aires en la categoría general, y no en una categoría aparte, sea cual sea su nacionalidad. ¿Por qué no crear una categoría para negros o para judíos, ya que estamos? Los haríamos bailar con la estrella de David en la espalda para reconocerlos...

¿Y si se quieren presentar en la categoría Vals? ¿O en la categoría Milonga? Pues no, no, no, sólo lo pueden hacer en la categoría "extranjeros", perdón, "milongueros del mundo" (a no confundirse).

En fin, si algún extranjero que está de paso por Buenos Aires por cinco días se quiere presentar, pues ahora puede. Una lógica implacable...

miércoles, 13 de julio de 2011

El humor y el tango #3

Ya les hablé de Luna Palacios, esta increíble milonguera. Pues hoy he descubierto un video muy reciente, de una exhibición que hizo en Chicago Tango Week 2011 con Oliver Kolker. La milonga empieza normalmente. Hasta que...

Definitivamente Luna es mi ideal de milonguera: con un agudo sentido del humor, una personalidad propia e inconfundible, y mucha, mucha inteligencia.

En fin, Luna será siempre Luna...

domingo, 10 de julio de 2011

Moda trasatlántica

Hará un par de años o un poco menos, descubrí un tango extraordinario viendo un video en You Tube. El video era de Daniel Nacucchio y Cristina Sosa, tricampeones de tango salón (el mismo año, en 2008, ganaron el campeonato metropolitano en las categorías tango y milonga, y luego el Mundial). 

El tema hablaba de la pena atroz sentida por un hombre ante el silencio desgarrador de una mujer luego de su separación. “Hablame, rompé el silencio”, suplicaba una voz profunda y tenebrosa, que me partía literalmente en dos (con esa cosa tremenda que tienen algunos tangos, después de los cuales sólo te queda tirarte debajo de un tren).

Durante mucho tiempo, estuve sin saber qué tango era o quién lo cantaba. Además, como al día de hoy, nunca más encontré ese video, así que me era imposible volver a escuchar el tango. 

Hasta que un día, lo pasaron en la Viruta. Pregunté a Horacio Godoy, el musicalizador, de qué tema se trataba, y me dijo que era Fueron tres años, con la orquesta de Héctor Varela y la voz increíble de Argentino Ledesma.

Pasó algún tiempo más, y hará unos seis meses, lo empecé a escuchar en todas las milongas porteñas. Por una extraña razón, ese tango, al que yo nunca había escuchado antes de ver ese video, se había vuelto de moda en Argentina, y muchas de mis amigas, de hecho, lo tienen ahora como su tango preferido del momento (como a mí me pasa también).

Pero la sorpresa fue mayúscula cuando, al llegar a París, ciudad en la que, nuevamente, estoy pasando un tiempito (qué sacrificado lo mío, lo sé…), me di cuenta de que, allí también, el tema estaba de moda y lo pasaban en todas las milongas.

Pero la sorpresa rozó la incredulidad más completa cuando, en una cena con milongueros argentinos y franceses hace pocos días, al mencionar que tengo un tango favorito, dos chicas francesas saltaron simultáneamente y exclamaron: “¿Es Fueron tres años?”

Me pareció alucinante, y perfectamente incomprensible para mí, constatar cómo esta moda se hizo trasatlántica y unánime en un santiamén. Me pregunto cómo se forman esas modas, de dónde surgen, a qué se deben. Así que si alguien tiene algún tipo de explicación, bienvenida sea.

Para hacerles descubrir este maravilloso tango, que data de 1956, les dejo este video que encontré de Daniel Nacucchio y Cristina Sosa, ya que les mencioné a esta sublime pareja, aunque no se trate de aquel video que yo había visto entonces:


(entrada dedicada a mi amiga Eugenia)

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Discriminación en el Campeonato?

Sobre el debate acerca de si se puede aceptar la participación de extranjeros en el campeonato metropolitano de tango, o Campeonato de Baile de la Ciudad (ver la entrada anterior para el relato de los hechos), he leído muchísimas cosas. Se han abierto varios debates interesantes, en Facebook y en particular en el blog Maldito Tango, que me gusta mucho, pero con cuya autora difiero categóricamente.

Voy a retomar punto por punto los argumentos que escuché aquí y allá en contra de que se presenten extranjeros, respondiendo básicamente a la pregunta de fondo: ¿qué es ser porteño?

"No hay discriminación. Las reglas del campeonato son así y hay que respetarlas".
Recordemos la definición de la palabra "discriminar": en su primera acepción, significa "seleccionar excluyendo". En su segunda acepción, significa: "Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc."

Si suponemos que los autores del reglamento del campeonato fueron de buena fe y no tuvieron intenciones de dar trato de inferioridad a nadie, queda la primera acepción, que corresponde exactamente a lo que está pasando: se excluye del campeonato a los extranjeros. O sea, se discrimina.

Pero además, una regla que no sea legal ni constitucional no tiene por qué ser respetada. Lo primero que hicieron los milicos cuando llegaron al poder, fue anular las garantías y los derechos constitucionales, porque su proyecto de país no podía de ninguna manera atenerse a lo que marca una Constitución democrática. Pero en democracia, las leyes están por encima de los reglamentos internos, y la Constitución está por encima de las leyes.

El reglamento de un campeonato organizado por un organismo público tiene obligatoriamente que respetar las leyes y la Constitución Nacional. Al excluir a los extranjeros, el reglamento no respeta el artículo 20 de la Constitución que estipula que "los extranjeros gozan en el territorio de la Nación de todos los derechos civiles del ciudadano"

Ergo: el reglamento tal como está redactado es discriminatorio e inconstitucional.

Los que no estén de acuerdo con el artículo 20 de la Constitución podrán votar a representantes que tampoco estén de acuerdo y modifiquen la ley, tal como lo hizo en su momento Jorge Rafael Videla y como lo pretenden hacer, por lo general, todos los mandatarios de derecha del mundo.

De hecho, no me parece que sea casualidad que la exigencia de nacionalidad en el campeonato se dé justo con un gobierno de derecha. Y viendo con qué ahínco algunos defienden la exclusión de los extranjeros, entiendo ahora con qué votos Macri fue elegido jefe de Gobierno... 

El tema es que por ahora, la realidad argentina es que quien discrimina (selecciona excluyendo) a los extranjeros viola la Constitución Nacional. Esto Macri todavía no logró modificarlo. 

"El metropolitano es para los porteños".
Bueno. Justamente. Decir eso para justificar una exclusión de los extranjeros es caer en una contradicción. Porque "ser porteño" no es sinónimo de "ser argentino". Porteño es aquel que reside en Buenos Aires, sea cual sea su nacionalidad. Es aquel que trabaja, gasta su dinero, paga sus impuestos (financiando así el campeonato, organizado por el Gobierno de la Ciudad, o sea, financiado por el dinero de todos los que residen en Buenos Aires, y no únicamente los argentinos), sueña, sufre, es feliz, en fin, vive en la ciudad.

Contrariamente a lo que muchos creen, los extranjeros pueden votar en Buenos Aires: después de tres años de residencia legal, se pueden anotar en el padrón electoral, y a partir de ahí, pueden votar en absolutamente todas las elecciones porteñas: a gobernador, a legisladores, en las consultas populares, etc. Hasta pueden ser presidentes o suplentes de mesa.

Entonces, si la ley dice que es porteño quien habita en Buenos Aires (y no solamente quien habita en Buenos Aires y posee la nacionalidad argentina), podemos preguntarnos "qué es ser porteño" filosófica y ya no legalmente hablando.

Pero ahí caemos en consideraciones completamente subjetivas.

Porque al final de cuentas, ¿quién es más porteño? ¿Aquel que nació en Buenos Aires pero vivió 35 años en Francia y aprendió a bailar allá y vino de vacaciones a Buenos Aires una vez cada dos años para ver a la familia? O aquel que nació en Francia, pero vive en Buenos Aires desde hace 20 años, se compró un depto, se casó, tuvo hijos argentinos, trabaja, vive y siente la ciudad como cualquier otro residente, aprendió a bailar tango acá y se formó en las milongas porteñas?

Si me dicen que es más porteño el primero, son de mala fe. Y sin embargo, de presentarse ambos en el campeonato, al primero se le permitía participar sin problema (y si no podía acreditar residencia en Buenos Aires, se podía presentar junto a alguien que sí la tenía), pero al segundo se lo rechazaba, bailara con quien bailara, fuera cual fuera su vínculo con Buenos Aires y con el tango.

Es más: a un jujeño o un santafesino que nunca puso un pie en Buenos Aires se le permitía competir, siempre y cuando hubiera estado acompañado por un argentino residente en la ciudad. Pero a un extranjero que vive desde hace 45 años en Buenos Aires no se le permitía competir, en ninguna circunstancia...

Buenos Aires fue fundada por extranjeros. Hoy día, la forman muchísimos extranjeros, que no son simples turistas, sino residentes con todas las de la ley. Buenos Aires es una ciudad cosmopolita. La mayoría de los porteños siente orgullo cuando dicen eso. Pero ahora muchos consideran que entre todos aquellos que hacen que la ciudad viva, solamente los argentinos deberían ser considerados verdaderos porteños.


"No es discriminatorio porque los extranjeros pueden presentarse al Mundial si quieren"
Este es un argumento que no entiendo demasiado. El metropolitano y el mundial son dos cosas completamente distintas. Alguien que se presenta en el metropolitano no necesariamente tiene ganas de competir en el mundial. Y viceversa.

Pero además, una cosa no deja de ser discriminatoria por el simple hecho de que exista otra instancia similar a la que acudir. Por ejemplo, si por razones arbitrarias un funcionario de Migraciones impidiera entrar en el país a un judío (sin motivos serios, por el simple hecho de ser judío), su decisión no dejaría de ser discriminatoria porque "puede entrar en Uruguay si quiere". El tema es que si quiere entrar en Argentina y se lo impiden por el mero hecho de ser judío, es víctima de discriminación, sean cuales sean sus otras opciones de países.

Las razones de presentarse al metropolitano son tan diversas como la cantidad de candidatos que se presentan. Algunos lo hacen para divertirse, otros para medirse con otros, otros porque les gusta la emoción de un campeonato, otros porque pueden competir en mayo y no en agosto, otros porque les obliga a practicar, ensayar, y con eso mejora su nivel de baile, otros porque quieren llevarse el premio de 18.000 pesos y los contratos que lloverán si ganan, en fin, cada cual tendrá sus razones. Y nadie puede juzgar las razones del otro.

También puede darse el caso de que un extranjero quiera, precisamente, participar en algo de la Ciudad de Buenos Aires, como señal de su integración y de su apego a la "porteñitud". En las mesas electorales para extranjeros, no es infrecuente ver a gente llorando de la emoción al colocar la papeleta en la urna. "Ahora sí soy porteño", dicen. "Me siento completamente integrado a la ciudad".

Pero además, y sobre todo, el campeonato metropolitano no es un campeonato argentino. En él no se consagra al mejor bailarín argentino. Tal como su antiguo nombre lo indicaba, es un campeonato de la metrópolis. Su nombre actual es aún más clarito: Campeonato de Baile de la Ciudad. Se consagra a la mejor pareja de Buenos Aires, y no a la mejor de Argentina.

La pareja ganadora que vaya a la final del Mundial no representa a Argentina, es una falacia decir eso. Por lo tanto, no veo cuál es el problema de que unos de los representantes de Buenos Aires (porque al Mundial se pueden presentar muchos más porteños que los ganadores del metropolitano) sean una pareja compuesta por uno o dos extranjeros. 


"Tenemos que defender lo nuestro, nuestra cultura, basta de pensar que somos una mierda"
Estoy completamente de acuerdo con eso, pero... ¿por qué tener esa actitud defensiva precisamente en un momento en que nadie, absolutamente nadie intenta bastardear ni denigrar la cultura porteña? Al contrario, estamos viendo aquí a extranjeros que se sienten tan identificados con el tango, con la cultura porteña, con la idiosincrasia porteña, que la quieren y la respetan tanto, que quieren llevar ellos la bandera de Buenos Aires. ¿Y los defensores de la cultura porteña eligen justo este momento para defender "lo nuestro"?

Si tratan así a extranjeros integrados y comprometidos con su ciudad, ¿cómo tratarán a los que no logran integrarse? ¿Los echarán a tiros?