jueves, 25 de noviembre de 2010

Frases de la milonga #2

El otro día fui con mi hermana a una milonga. Mi hermana no baila tango. Me acompañó porque es buena y necesitaba que alguien me llevara en auto porque quedaba lejos. Así que se la bancó, me acompañó, se quedó sentadita toda la noche mirando a las parejas bailar y no dijo ni mú.

Ella estaba convencida de que la sacarían siempre, y temía tener que pasarse la velada explicando "no, disculpas, no bailo tango".

Pero extrañamente, nadie la sacó.

Al principio se preguntaba qué pasaba, si tenía mocos en la cara o qué, y finalmente entendió: se pasó la noche con sus botas puestas. No se cambió los zapatos. No se puso zapatos de tango. Ergo: no bailaba y era inútil sacarla.

Tanto quejarse, tanto quejarse, pero al final ¡se quedó super frustrada de que no la sacara nadie!

Y sí: muchas veces, tanto hombres como mujeres no fijamos primero en el calzado. Me incluyo. Cuántas veces he explicado: 
"Me vino a sacar pero como estaba en zapatillas le dije que no".
Principiantes, ya saben: incrementarán su posibilidad de ser aceptado/sacada si tienen puesto el calzado adecuado.
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4 comentarios:

Giorgio dijo...

Milonguera, coincido con vos.He visto hombres que van a una milonga de bermudas y sandalias, realmente impresentable. Yo, si veo a una mujer con zapatillas, deduzco que no baila. Y si baila y fue de zapatillas o chatitas, le faltan kilos de onda tanguera, que se busque otro. El tango tiene sus ritos y sus fetiches, y uno de ellos son los tacos altos. Bailar tango con una mujer con zapatillas es como tomar el mejor champagne en un jarro de plastico.

Señorita V dijo...

El tango nos enseña a ser prejuiciosos. Por estas cosas lo odio y por otras cosas lo amo. Me han sacado y he deseado muchisimo bailar con hombres que venian en zapatillas. La mujer en zapatillas es mas dificil, porque tiene que bailar muy bien para que no caiga sobre los talones sin tener taco. Tengo un amigo que le pone cromo a sus zapatillas, le sale $50 hacer eso. Un par de zapatos bueno, le salen $500.
Me gusta mucho tu blog!

Carmen María dijo...

Hace poco en una milonga, cada vez que regresaba al sofá a sentarme me encontraba a la misma chica que no había salido a bailar. Le señalé al “chico-milonguero” y le dije: — ¡mira qué hermoso baila!– ¡Claro que miro!– Me contestó — es todo lo que hago puesto que nadie me saca a bailar. Era una chica guapa. La miré bien buscando el misterio de su mala suerte y di con ello: ¡zapatos de calle! –¿no tienes zapatos de baile?—claro que sí, en mi bolso—si te los pones es más fácil que te inviten a bailar—mido más de metro ochenta con tacones, así nadie me sacará a bailar– pero estás sentada y nadie se fijará en eso–le repliqué intentando animarla. –Para estar sentada prefiero estar cómoda. Se fue al poco rato.

Anónimo dijo...

Felicitaciones a Giorgio por su brillante comentario , el tango nacio con estos codigos y nosotros debemos respetarlos , algunas mujeres todavia insisten con las medias de red y vestidos con grandes tajos y escotes y eso paso de moda he visto hombres con la camisa fuera del pantalon y la milonga no importa el nivel de baile de cada uno tiene que respetar los codigos de nuestros pioneros.